Archive for the ‘eGobierno’ Category

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Jornadas sobre los Esquemas Nacionales de Interoperabilidad y Seguridad

18 septiembre 2010

El próximo 23 de septiembre, en Centro Cívico de la Diputación de Málaga, celebraremos unas jornadas dirigidas a Alcaldes, Secretarios y personal técnico de la administración local para divulgar y debatir sobre los esquemas nacionales de interoperabilidad(ENI) y seguridad(ENS) de reciente entrada en vigor.

Ambos esquemas estaban contemplados en la ley 11/2007 art.42, y desarrollan aspectos fundamentales para la puesta en práctica real de lo establecida en la misma. Y es precisamente esa orientación práctica la que los convierte en útiles por un lado, pero confusos por otro, ya que la generalización en aspectos tan novedosos y técnicamente complejos va a requerir importantes esfuerzos por poarte de todos los agentes implicados.

Las jornadas están organizadas por la Diputación de Málaga y el Club de Innovación y cuentan con el patrocinio de Ingenia y además de haber estado entre bambalinas me corresponde participar en una interesante mesa redonda en la que intentaremos dar una visión practica y en lo posible tranquilizadora al auditorio al respecto de estos espinosos temas legales.

La idea de las jornadas surge de un modo casual (como casi siempre), al coincidir com Miguel Angel de Bas, responsable del Club de Innovación, en otras jornadas, en las que tuvimos oportunidad de debatir e intercambiar ideas, y en las que surgió la posibilidad de organizar las jornadas que ahora se celebran en un tiempo relativamente corto, gracias a la experiencia del club y al buen hacer de Miguel.

Las inscripciones pueden realizarse aqui, y espero contar con vuestra asistencia.

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Tecnimap 2010

5 abril 2010

El próximo día 6 comenza en Zaragoza el Tecnimap 2010, una cita imprescindible para todos los que tengan que ver con las tecnologías de la información en el ámbito de las administraciones públicas.

Con el grato recuero del último Tecnimap de Gijón, donde pasé unos muy buenos ratos en lo personal y en lo profesional, espero que en esta edición al menos se igualen las expectativas. En la última actualización del programa, figuran en detalle horarios y ponentes, y donde se observa el alto nivel de todos los participantes. Son todos los que están. Hay un especial interés en la participación de ponentes internacionales, fundamentalmente europeos (el 18 % de los ponentes son extranjeros), algo que me parece especialmente interesante por lo enriquecedor que puede resultar distintas visiones en ambitos culturas diferentes, más si cabe cuando es probable que nos aventajen en cuanto a penetración tecnológica en el ámbito público.

No se observa el mismo interés en cuanto a lo local, ya que apenas si se encuentran representantes de ayuntamientos o diputaciones, y en todo caso de los ayuntamientos mas grandes (Madrid, Barcelona, Zaragoza, Gijón). Parece que no están todos los que son. Es cierto que el programa es denso y apretado, no hay sitio para todos, y espero que alguien hable de la problemática del importante porcentaje de la población que vive en ayntamientos pequeños, precisamente aquellos que mas tramitación deben realizar con menos recursos.

Es interesante echar un vistazo al alto nivel cualtitativo y cuantitativo de las comunicaciones enviadas, que este año son 420, un 41% más que en la anterior edición, lo que da una idea del alto interés generado. Me va a llevar un buen rato hojearlas y seleccionar las mas interesantes. Ya he visto unas cuentas y me quedan un montón por repasar.

En definitiva, se trata de un evento de enorme interés, donde aprender y compartir experiencias, conocer un buen montón de gente interesante, contactar con empresas y proveedores en su siempre interesante feria, y encontrar huecos para disfrutar de la compañía de buenos amigos a los que hace tiempo que no veo. 

Espero veros por Zaragoza.

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Perdurabilidad vs. Productividad

7 marzo 2010

En un reciente articulo de elpais.com, se hacía un interesante análisis sobre las condiciones e intereses de la estabilidad del empleo público, y que ha encontrado múltiple eco en la blogosfera. En una reciente entrada de este mismo blog, comentábamos también algunos aspectos relacionados con temas laborales en el ámbito público. Me consta que se está hablando mucho de ello, lo que demuestra que el debate está en la calle, y va a más.

Como dije entonces, la “caza” del funcionario ha comenzado, una frase que espero no sea entendida en sentido peyorativo, si no mas bien como una consecuencia lógica y seguramente irreversible de un proceso que es consecuencia de cambios sociales y económicos, y que supone un reto pendiente para todos los agentes que participan directa o indirectamente en ‘lo público’.

La ecuación formada por administración pública = eficacia + transparencia + participación, empieza a tener incógnitas difíciles de despejar. En tiempos estudiábamos como, para resolver una ecuación, lo que suma a un lado, pasa al otro restando. Y para despejar las incógnitas vamos a tener que restar de algún sitio. Si no, no salen las cuentas.

Recientemente leía en una comunicación sindical como se atribuían el éxito de arrancar un compromiso por parte de la presidencia de una importante entidad pública (la mía), por el que se garantizaba el empleo a toda la plantilla durante la presente legislatura. Extraje un par de conclusiones de esta noticia, aparentemente positiva, que no invitaban precisamente al optimismo. Por un lado, se trata de un compromiso con fecha de caducidad, mas o menos un año, que es lo que queda de legislatura en lo local. Y por otro, menos halagüeño aún, es que el debate está abierto, sobre la mesa, evidenciando que debe haber alguien por ahí echando cuentas. Y es que alguien, antes o después, tendrá que resolver la ecuación.

Haciendo un breve análisis sobre aspectos relacionados con el empleo público podemos encontrar, entre otros adjetivos, el de perdurable. Perdurabilidad: Condición de lo que dura mucho. Se trata de una condición aparentemente inalterable, es decir, no seria perdurable si hubiera condiciones por las que pudiera dejar de serlo. Y es que en la práctica es así, o al menos, así esta entendido. Lo que menos me gusta es que este adjetivo es uno de los pocos cuantificables a la hora de resolver las incógnitas de nuestra ecuación. No he encontrado ninguno que nos ayude a medir el contenido de lo que hacen los funcionarios públicos. A medir lo que producen.

Si planteamos la posibilidad de medir la productividad, estamos abriendo la posibilidad de mejorar las condiciones salariales de aquellos que mas produzcan. Y si, también, la de empeorar la de aquellos que menos produzcan. Si hasta se les podría apartar de la carrera pública a aquellos que produzcan por debajo de ciertos límites y no encuentren una buena explicación. No creo que haya que echarse la manos a la cabeza si esto ocurre. En definitiva, les ha ocurrido a mas de 80.000 personas en este último mes, personas que hasta ese momento estaban contribuyendo con parte de sus ingresos al sueldo de los que se dedican a lo público. Y la única diferencia es que les ha pillado trabajando en la empresa privada.

Espero que no pase mucho mas tiempo antes de que se plantee de manera seria y rigurosa el medir la productividad de los empleados públicos, algo en los que las Tecnologías de la Información tienen mucho que aportar. Cuando hablamos de eficacia, transparencia y participación, estamos hablando de que la ciudadanía debe conocer los mecanismos y resultados de dichas mediciones.

Y no solo medir por medir. Se deben tomar cuanto antes las decisiones que de ellas se derive. Si no, las consecuencias pueden ser peores, y podemos llegar a que se tomen estas decisiones sin que se tengan en cuenta las medidas de productividad. ¿O es que alguien duda de que se vayan a tomar estas decisiones?.

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La hora de los valientes

9 noviembre 2009

Además del titulo de una película española relativamente reciente, dirigida por Antonio Mercero y protagonizada por Leonor Watling y Gabino Diego, puede servir también como título para definir una época en la que son especialmente requeridos esfuerzos y acciones por encima de las habituales, poco comunes, las que solo unos pocos son capaces de realizar: los valientes.

El debate sobre la crisis está en la calle. Es una crisis evidente, objetiva, numérica, de valores, social y un buen montón de adjetivos más que se le podrían añadir, sin entrar, por que no es este el lugar apropiado, en la utilización de palabras malsonantes, que servirían para matizar de manera muy precisa hasta donde nos afecta la misma.

Y además, es una crisis global, que afecta a todo el mundo, al planeta y a todo el mundo que vive en el planeta, que es mucha gente. Y eso incluye también a los funcionarios públicos (por favor, intente recordar la sensación que acaba de sentir cuando ha leído estas dos últimas palabras, por que es importante para entender el resto de la argumentación)

A algunos les ha podido producir sorpresa, a la mayoría incredulidad, quizás envidia, e incluso indignación. ¿Como que afecta la crisis a los funcionarios públicos si son todos unos ……………………….? (Por favor, complete la frase con lo primero que se le ocurra). Es poco probable que nadie haya incluido términos como “eficaces”, “comprometidos”, o algo tan simple como “serios”. Y es que el nivel de prestigio de nuestro gremio no es precisamente el deseable.

Pues bien, vamos a ponernos precisamente algo mas “serios”.  El empleado público, como parte de una sociedad en crisis, no puede permanecer ajeno a las consecuencias de la misma, cuando es posible que tenga algo que ver con las causas que la han provocado y cuando aparentemente no tiene nada que ver con las soluciones. Puede que algunos piensen que la condición de empleado público es semi-eterna y nada ni nadie puede hacerlo cambiar, se trabaje o no. No vamos a entrar en detalles incómodos, pero es muy común la percepción de que la nómina se nos ingresa por el mero hecho de ir a trabajar (ojo al matiz del verbo “ir”). ¿Alguien ha visto por algún lado el verbo “producir”?

En una coyuntura económica favorable, con alternativas laborales suficientes, la carrera pública ha tenido cierto atractivo, quizás por la estabilidad que supone, por la vocación requerida en algunos de sus puestos, o por lo cómodo de sus horarios y vacaciones en comparación con los correspondientes en la empresa privada. Pero cuando la coyuntura económica no es tan favorable, surge un matiz importante que no hemos comentado hasta ahora. El empleado público cobra con dinero público, es decir, de lo que ingresan los contribuyentes, muchos de los cuales (los que no han dejado de serlo recientemente) se las ven y se las desean para llegar a fin de mes. Y es en ese momento cuando ciertos tópicos relacionados con los empleados públicos cobran matices incómodos.

Se empiezan a escuchar opiniones que aseguran que el modelo de empleo público es insostenible. Y lo demuestran de manera incontestable; y uno no puede mas que reconocer que esto no ha hecho mas que empezar. Las soluciones son complejas, ninguna agradable y la mayoría imposibles de llevar a la práctica. Por decirlo de un modo exagerado y efectista: “la caza del funcionario ha comenzado”. Y probablemente no pasará mucho tiempo antes de que a nivel político se atienda a esa demanda social cada vez mas intensa y sobre todo, mas cargada de razón.

En un reciente articulo de Carmen Sanchez-Silva en El Pais, se lee que la masa salarial del sector público ha crecido casi un 60 % en ocho años, y que el pago de las nóminas de los empleados públicos se lleva de media el 20 % del presupuesto que maneja la administración, porcentaje que sube al 30 % en el caso de las comunidades autónomas. Se ha cuantificado en 10.000 € lo que cada españolito dedica de sus ingresos anuales al sostenimiento de la Administración.

Las soluciones probablemente no pasen por luchar por mantener el modelo actual. La crisis obliga a cambios de modelos, y la administración no es ajena a esta obligación. Soluciones parciales o incompletas no harán mas que demorar la adopción de medidas mas drásticas. Es el momento de actuar con valentía, definir cual es el escenario, cuales los objetivos y actuar.

El debate requiere mas profundidad y conocimiento del que yo puedo aportar en este post, y aunque volveré a este tema para desarrollar algunas ideas mas en detalle, si es importante dar alguna pista de por donde pueden ir los tiros. Si planteamos el debate en términos económicos, con el objetivo de ahorrar costes, probablemente se produzca una sangría de personal, jaleada por una amplia parte de la ciudadanía, que conduciría a una pérdida significativa en el ya de por sí exiguo nivel de calidad en los servicios prestados por las administraciones, obligando con el tiempo a replantear el modelo, lo que inevitablemente llevaría a asumir un alto coste de nuevo.

Pero si planteamos el debate de cambiar el modelo de Administración y asumimos como objetivos la eficacia y la transparencia de la misma, también ahorraremos costes, de una manera sostenible y no vulnerable a la crisis. La Administración resultante debe ser mas ligera, en todos los aspectos y sobre todo mas medible. Es en la medida de los resultados y efectos de las actuaciones que lleve a cabo la Administración donde encontraremos (y encontrarán los ciudadanos) las decisiones correctas para adaptar el servicio a la demanda.

¿Y con que herramientas se puede llevar a cabo esta ingente tarea? Yo lo tengo mas o menos claro, y es por lo que me he atrevido a escribir este post, metiéndome hasta ahora en terrenos ajenos. Son las TICs las que utilizadas adecuadamente deben permitir medir y ejecutar las acciones oportunas para que el nuevo modelo de Administración sea viable y sostenible, y es para llevarlo a cabo para lo que se requiere….

valentía(De valiente): f. Esfuerzo, aliento, vigor; f. Hecho o hazaña heroica ejecutada con valor; f. Acción material o inmaterial esforzada y vigorosa que parece exceder a las fuerzas naturales.

De como utilizar las TICs en un nuevo modelo de Administración hablaremos en otro Post.

¿Lo comentamos?

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La protección de los derechos de la ciudadanía

20 octubre 2009

Se están celebrando en Sevilla unas jornadas sobre “La protección de los derechos de la ciudadanía derivados de la aplicación de las TIC” a las que asisten los defensores del pueblo/ciudadanos/as de todo el estado y que fueron inauguradas ayer por el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñan , y el defensor del publo a nivel nacional Enrique Múgica.

Revisando la repercusión en medios, ha sido una grata sorpresa encontrar como el contenido y el numero de referencias ha sido alto, lo que hace albergar esperanzas de que se genere el necesario ruido para que se siga crendo conciencia alrededor de una problematica creciente, como es la de los riesgos de la sociedad de la información. Pongo a continuación algunas de las referencias que se realizaron ayer durante la presentación de las jornadas:

  • Múgica: “Hay que exigir a las administraciones públicas que se adapten a las nuevas tecnologías y hagan frente al reto que supone su implantación en el trámite burocrático, al tiempo que ha alertado de las graves deficiencias existentes en los servicios telemáticos”.
  • Múgica: “Los ciudadanos necesitan eficacia y rapidez y, por ahora, demuestran indignación por los trámites administrativos. La creciente complejidad del sistema administrativo exige de una mayor cooperación y coordinación, por lo que las administraciones deben asumir este reto”
  • Griñán: “Todas las gestiones de la Administración andaluza podrán iniciarse telemáticamente el próximo año”
  • Griñan: “La administración electrónica como es una oportunidad para acercarse a los ciudadanos y satisfacer con mayor eficacia sus necesidades, lo que supone beneficios tanto en la reducción en el tiempo de respuesta como en la participación o calidad de los servicios”

Como comenté en el post anterior, al respecto del derecho a una buena administración, son precisamente las administraciones públicas las que deben garantizar el acceso igualitario a todos los servicios, no solo a los propios, y estar muy vigilantes ante las posibles exclusiones y dependencias que las TICs pueden estar generando, algunas de ellas muy evidentes.

En resumen, es importante que se genere conciencia, que se hable donde y como se debe hacer, y sobre todo, que hablemos de lo mismo, todos. Esta vez, parece que el discurso parece el correcto y se esta demostrando una sensibilidad necesaria.

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Yes we can

19 julio 2009

Hace poco leí sobre la utilización de los medios en política, y de como los modelos pioneros se han ido produciendo en las elecciones presidenciales en los estados unidos, algo lógico si atendemos a su pretendido liderazgo social y económico.

Roosevelt fue pionero en la utilización de la radio como medio principal y novedoso de su campaña y de su mandato. Algo parecido hizo Kennedy con la televisión unos años despues y el mismo esquema se ha producido en las últimas elecciones, en las que muchos coinciden en señalar que la utilización de Internet ha sido clave en la victoria de Barack Obama. Es lógico prever que durante su mandato se potenciará este medio para informar y crear opinión. En un conocido memorandum, publicado en la página web de la casa blanca, el propio Obama justifica la necesidad de que su gobierno sea transparente, participativo y colaborativo.

Además de coincidir plenamente con estas ideas, espero que no se quede en una mera declaración de intenciones y se cumplan los objetivos planteados en el documento, en el que hace referencia a las nuevas tecnologías como herramienta y establece la necesidad de utilizar herramientas, métodos y sistemas innovadores para la interoperabilidad: podríamos decir que lo ha clavado.

En reciente artículo en El Pais,  Francis Pisani profundiza en las claves de los primeros seis meses de mandato de Obama al respecto de la utilización de las TIC. En palabras de uno de los responsables de tecnologías del gobierno americano, “se trata de cambiar la forma como trabaja el Gobierno y toma decisiones. Podemos crear un movimiento viral que abra realmente el Gobierno”. La transparencia administrativa se convierte en una de las claves para mejorar el servicio público. Por cierto, el título del artículo no puede ser mas revelador: “Gobierno: ¿el fin del secreto?”

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El barómetro del CIS

20 junio 2009

Se que está siendo muy comentado por la blogosfera, pero no me resisto a aoprtar mi humilde visión sobre los datos que nos aporta el CIS en el barómetro de marzo-09.

En general, y antes de entrar en detalles, comentar que me parece un encuesta bien realizada, con un conjunto de preguntas muy completo y que abarca un amplio espectro de la realidad actual al respecto de la administración electrónica. Las conclusiones, desde mi punto de vista, son francamente optimistas: estamos hablando de un nivel de uso mas que razonable para una oferta de servicios paupérrima, lo que permite aventurar una tendencia positiva una vez que la oferta se vaya consolidando.

A las preguntas sobre el funcionamiento “tradicional” de las administraciones públicas, la balanza se inclina hacia el lado negativo. Sin embargo a las preguntas sobre los servicios electrónicas que se prestan en la actualidad, las respuestas en general son muy favorables.

Sorprende que el 71.8% declare conocer la existencia de los servicios electrónicos, con un protegonismo muy evidente de la presentación telemática del IRPF. Sorprende todavía mas (me resulta contradictorio) que el 71.9% prefiera el presencial como canal preferente para comunicarse con las administraciones, mientras que solo el 19.7% prefiera Internet. Me gustaría pensar que “lo han probado poco”.

A preguntas sobre la utilidad de determinados trámites telemáticos, ronda el 80% la media de valoraciones útiles o muy útiles en todos los casos. En cuanto al tipo de administración, se constata la cercanía no sólo física de la administración local, que se traduce en una predisposición mayor a la tramitación presencial cuando el trámite es con el ayuntamiento que cuando es con una entidad es autonómica o nacional.

Resumiendo estos y otros muchos datos, se puede concluir que hay un porcetaje de alrededor del 20% de la población que podríamos calíficar de “maduro” en cuanto a la administración electrónica: la usa y la prefiere y un porcentaje que ronda del 40% que ni usa ni va usar medios electrónicos. Nos queda un 40% de “indecisos” con los que trabajar, sin descartar el cambio de vocaciones de entre los resistentes una vez que el número de servicios, la calidad de los mismos, y sobre todo la costumbre vaya convirtindo en habitual lo que ahora es todavía una novedad.

Desde mi humilde experiencia, estoy acostumbrado a trabajar con un nivel de “resistencia al cambio” muy superior al que parece concluirse de esta encuesta, en la que el porcentaje de resistentes no es muy alto, ni tiene argumentos muy sólidos. Pienso que es facil que se vayan produciendo cambios de tendencia y costumbre a la misma velocidad que vayamos siendo capaces de poner a disposición de la ciudadanía nuevos trámites electrónicos, ya que no debemos olvidar que los resultados se producen cuando el volumen de trámites es muy pobre.

Para concluir, creo que el camino a seguir está claro y libre de grandes obstáculos, aunque la velocidad debe incrementarse si no queremos perder el salvoconducto que parece que nos han dado.

Ánimo, y al tajo!!!